Uber es una de las aplicaciones que más polémica ha despertado. Como seguramente sabéis es una plataforma que permite ofrecer el coche a otros usuarios y que se muestra como una alternativa para el servicio de taxi. De hecho los taxistas emprendieron una cruzada contra esta app para conseguir que dejara de funcionar al considerar que se trata de una competencia desleal para ellos. Ahora parece la aplicación que volverá a intentarlo.

Uber quiere volver a intentarlo en España
Uber quiere volver a intentarlo en España

Uber fue suspendida en diciembre de 2014

Hace casi un año, en diciembre de 2014, el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid ordenaba que de manera cautelar se prohibiera a nivel nacional el servicio Uber Pop. En ese momento el juez consideró que la plataforma no contaba con la autorización correspondiente, ni tampoco quienes ejercían como conductores.

Ahora han sido ellos mismo los que también ha suspendido su nuevo servicio Uber Eats que había sacado el pasado mes de febrero en Barcelona con el fin de repartir comida a domicilio.

Por lo que les ha tocado admitir lo siguiente:

Hemos cometido errores en España, sin embargo, de ahora en adelante nos comprometemos a trabajar junto a los reguladores para facilitar el desarrollo de una regulación justa, que amplíe las alternativas de transporte de los ciudadanos y favorezca nuevas oportunidades económicas y de empleo.

Uber pretende conseguir que se cambie la Ley de Transporte

Muestran como han decidido suspender el servicio de reparto de comida por un lado, y por otro que su equipo se establezca en Madrid. El objetivo que tienen está claro para ellos: quieren que la Ley de Transporte cambie. Por lo que pretenden dedicar todos sus esfuerzos a realizar en sus propias palabras una labor pedagógica con el público en general y con la Administración para conseguir que cambie la regulación, lo que para ellos resulta imprescindible.

Han tomado la decisión de no volver a instaurar ningún servicio en nuestro país hasta que no se cuente con un marco legal apropiado que les permita hacer las cosas bien y competir. Afirman que lo único que pretenden es operar con una legislación que tenga sentido.

Creen que no fue una buena idea lanzar Uber en 2014

Además también entonan el mea culpa al declarar que no fue una buena idea lanzar en 2014 Uber Pop para el transporte entre particulares en España, porque opinan que no estaba el país preparado. Esta declaración no es óbice para que sigan pensando que su plataforma sea el futuro.

Piensan que antes de lanzar un servicio entre particulares tenían que haber puesto en marcha Uber X que en este caso funciona con conductores profesionales que cuenta con una licencia oficial para ejercer como tales.

La aplicación afirma que es un servicio que está funcionando con gran éxito en casi toda Europa y que pretenden traerlo a nuestro país. Pero que para conseguirlo es imprescindible que exista en España una regulación que facilite el que se puede aprovechas los beneficios del ridesharing, compartir trayectos, un hecho que las autoridades de la competencia han apuntado en diferentes informes.

Uber afirma que la regulación española es muy restrictiva

Para la plataforma nuestras leyes son de las más duras a la hora de conceder licencias de vehículo con conductor, VTC, en su opinión mucho más restrictivas que en el resto de Europa.

Comentan como se permite una única licencia por cada 30 de taxis que existen. Además otras de las exigencias es que cualquier operador de VTC trabaje con una flota que tenga como mínimo 7 vehículos. Como es evidente esto es un claro impedimento para que una persona pueda labrarse el futuro por sí mismo con un negocio de este tipo.

Uber quiere que las licencias sean válidas y salir de la economía sumergida

Para Uber hay una serie de puntos que son en su opinión claves para que la plataforma pueda operar de manera legal. Quiere que los conductores cuenten con una licencia válida, además de un seguro que cubra el servicio y con una verificación de antecedentes. Además que no puedan aceptar ningún desplazamiento que se contrate directamente en la calle.

Asimismo luchar contra la economía sumergida utilizando el pago electrónico y que mediante la tecnología se pueda tener una constancia clara de los ingresos que tiene cada conductor. Sin olvidar que el cálculo de las tarifas sea totalmente transparente.

Según creen si se consigue regular de la manera adecuada la normativa de VTC en España se podrían llegar a crear más de 30.000 nuevos trabajos autónomos. Dando una solución para muchos de los españoles que en este momento se encuentran desempleados.

Además señalan como el que estas personas se incorporen al mundo laboral tendría un impacto positivo que podría significar hasta 650 millones de euros cada año que irán a parar al Estado español. Debido por ejemplo al ahorro en subsidios por desempleos.

Ahora solo nos queda conocer si este segundo intento de Uber funciona o no.

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