Muchos confían en que los vehículos eléctricos sean la opción mayoritaria para el futuro. No sabemos si será así, pero lo que está más que claro es que la de presente no lo es, al menos en nuestro país. No logra despegar y sus ventas siguen siendo testimoniales. De hecho en España solo circulan hasta septiembre un total de 3.936 coches eléctricos.

Los vehículos eléctricos no logran despuntar
Los vehículos eléctricos no logran despuntar

Calculaban que en 2015 habría 389.500 vehículos eléctricos

Cuando en 2010 el Gobierno de Zapatero puso en marcha la Estrategia Integral para el impulso del vehículo eléctrico tenía unas expectativas francamente optimistas y por lo que hemos visto, también poco realistas. Pensaban que para este año 2015 habría en nuestras carreteras unos 389.500 vehículos eléctricos. De ese objetivo a penas se ha conseguido un 1%, sin duda todo un fracaso de momento.

Desde el Ministerio de Industria tratan de explicar lo sucedido de la siguiente manera:

Los cálculos se desarrollaron antes del 2010, cuando el vehículo eléctrico se encontraba en un momento muy incipiente de desarrollo, la consolidación de la tecnología fue más de lo esperado.

Por qué han fracasado las ventas de vehículos eléctricos

Detrás de este claro fracaso para los expertos no hay un solo motivo, sino la suma de varios. Creen que por un lado la coincidencia con la crisis económica, ciertas barreras psicológicas por parte del comprador junto con la poca conciencia ecológica que tenemos en nuestro país habrían propiciado este hecho. Pero además suman otro factor esencial, la falta de compromiso del Gobierno español que no ha apoyado lo suficiente a los vehículos eléctricos.

El Plan MOVELE una escasa ayuda para comprar vehículos eléctricos

Con el Plan MOVELE de ayuda al sector del vehículo eléctrico se trató de reactivar la compra de coches eléctricos con la aprobación de una partida para este año de 7 millones de euros. Una cifra alta, pero que supone 3 millones menos de los que tenía este Plan en el pasado 2014.

La ayuda consiste en que si se compra un vehículo con una autonomía mayor a los 90 kilómetros se subvenciona con 5.500 euros. Pero es una cifra que posteriormente tiene que declararse en la Renta como si fuera un ingreso, por lo que a la hora de la verdad la ayuda es inferior a la prometida.

Los entendidos en la materia opinan que no tendrían que declararse y además lamentan que los presupuestos para el Plan MOVELE se queden muy cortos cuando se comparan con los que tienen los diferentes Planes PIVE.

Hay que tener en cuenta que con esos 7 millones de euros solo se puede subvencionar la compra de 1.272 vehículos. Si tenemos en cuenta que para el mes de octubre ya solo quedan 700.000 euros de esa cifra, no podemos esperar que los vehículos eléctricos suban en demasía de aquí a final de año.

Asimismo no se espera que el siguiente Plan sea aprobado hasta marzo, quienes tengan muy claro que quieren adquirir un coche de esta clase estamos seguros de que van a esperar hasta contar con esta importante ayuda. Pero esto tiene un claro contra y es que quien tiene en mano el dinero para comprar un coche y además la necesidad parece poco probable que vaya a esperar seis meses para adquirir su nuevo vehículo.

Una nueva Estrategia para incentivar los vehículos eléctricos

En el pasado mes de julio el Gobierno presentó una nueva Estrategia de Impulso del Vehículo con Energías Alternativas para España hasta el año 2020. Pretenden que para ese año se vendan 150.000 vehículos eléctricos.

En 2016 la ayuda para los Planes MOVELE se incrementará hasta los 17 millones pero estará incluido el Plan PIMA, que se centra en subvencionar la compra de coches a gas, un tipo de automóvil que si bien es menos contaminante que aquellos que cuentan con otros combustibles, no es para nada tan eficiente desde un punto de vista medioambiental como lo pueden ser los vehículos eléctricos.

Noruega el modelo a seguir para incentivar los vehículos eléctricos

Para los expertos se puede hacer mucho más de lo que se está realizando. Por ejemplo piensan que una medida muy adecuada sería eliminar, o al menor reducir, el IVA que llevan los vehículos eléctricos.

Ponen a Noruega como el modelo a seguir, al fin y al cabo es el país en el que están más implantados. En dicho país además de eliminarse este impuesto se ofreció el aparcamiento gratuito en todas partes, también se les permite utilizar los carriles destinados al transporte público y se les impuso una tasa a todos aquellos que compraran un coche de combustión.

Cuál ha sido el resultado, pues muy positivo, en lo que llevamos de 2015 ya se llevan vendidos más de 50.000 vehículos eléctricos. Esto es debido a que en este país cuesta lo mismo comprar un Golf que un Tesla, de hecho este fabricante ha llegado a ser líder de ventas en Noruega.

Habrá que comprobar si en España se llegan a tomar alguna vez medidas similares.

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