Desde que comenzáramos a hablar de todo el asunto relacionado con el escándalo de Volkswagen el tema de las emisiones de los vehículos ha tomado un protagonismo que hasta ahora ni mucho menos tenía. Como a estas alturas todos sabemos la compañía alemana manipuló el software de sus vehículos para engañar a las autoridades cuando se controlaran las emisiones de sus coches. Claro que lo podíamos pensar que es un caso único, la realidad nos viene a demostrar que es algo mucho más habitual de lo que nos gustaría pensar. De hecho ahora hemos sabido que la Comisión Europea conoce desde hace tiempo que las emisiones de los vehículos son superiores cuando salen a carretera que cuando son comprobadas.

La Comisión Europea conoce desde 2010 casos parecidos al de Volkswagen
La Comisión Europea conoce desde 2010 casos parecidos al de Volkswagen

La Comisión Europea sabe que todos los fabricantes incumplen los límites

Desde el pasado año 2010 la Comisión Europea tiene conciencia de que no son iguales los resultados de las mediciones en cuanto a las emisiones que producen los coches obtenidas en los laboratorios y las que realmente estos emiten una vez puestos en carretera en todos los modelos de automóviles. Como decimos no solo en Volkswagen sino en la totalidad de las marcas existentes, pero nunca en su opinión este hecho lo vieron como un fraude.

La Comisión Europea también tenía conocimiento de que existían ciertas tecnologías que eran capaces de variar de manera voluntaria los resultados de las emisiones, algo que independientemente de cómo lo vea este organismo es ilegal.

La Comisión Europea achaca las diferencias a las distintas condiciones

Aunque la clave de esta falta de preocupación por parte de la Comisión Europea es que no culpaban de estas diferencias a las tecnologías que utilizaban los fabricantes, sino a que los vehículos en carretera estaban expuestos a ciertas condiciones que no existían en el laboratorio. De ahí que no pensaran que se estaba cometiendo ningún tipo de fraude.

La Comisión Europea está tratando de cambiar las pruebas

Por esta razón la Comisión lleva en los últimos años tratando de cambiar las pruebas que se llevan en los laboratorios por análisis en conducción real. Esta demanda también la hacen las organizaciones medioambientales que llevan años pidiendo que se realicen pruebas que sean más efectivas, para evitar problemas como el que estamos viviendo con Volkswagen.

El pasado mes de mayo conocimos que se había aprobado un primer paquete legislativo con el fin de poder introducir esta clase de controles de emisiones en la conducción real y que son sistemas portátiles. Estos cambios entrarán en vigor a partir del próximo año 2016, aunque hay que aclarar que de momento este tipo de datos solo servirán para facilitar información.

La Comisión Europea negocia con los Estados miembros

Bruselas se encuentra en plenas negociaciones con los distintos gobiernos de la Unión Europea para imponer límites posibles a las emisiones medidas mediante los aparatos mencionados. Confían en que estos límites puedan entrar en vigor en otoño del 2017 para los nuevos vehículos mientras que se dará una moratoria al resto de coches que durará un año, hasta otoño del 2018.

El pasado miércoles el Parlamento Europeo vio como el grupo de Los Verdes mostraron las sospechas que tenían acerca de la existencia de algunos grupos de presión alemanes que estarían tratando de retrasar la entrada en vigor de las medidas comentadas. Esta podría ser la explicación al motivo que ha llevado a la Comisión Europea a retrasar las medidas que tomarán, aun conociendo desde el 2010 que existían esas diferencias entre las emisiones mostradas en el laboratorio y las que luego eran las reales que tenían una vez que salen a carretera.
La Comisión Europea insta a los Estados a que investiguen

Desde que ha surgido toda esta polémica en relación al escándalo de Volkswagen, la Comisión Europea ha instado a todos los Estados que son miembros de ella a que comiencen investigaciones con el fin de detectar si las manipulaciones han tenido lugar también en vehículos fabricados dentro de sus fronteras. Asimismo ha convocado una reunión en la que participará un grupo técnico que se pretende que una sus fuerzas a las autoridades competentes de todos los Estados de la Unión Europea.

Estos países están a cargo de cumplir con los exámenes de emisiones de los vehículos y de autorizar a los coches una vez que comprueban que están cumpliendo con todas las normativas en cuanto a las emisiones. La Comisión Europea trata de explicar de esta forma que los controles no son su responsabilidad sino que es algo que compete a los distintos Estados y que se tiene que buscar el intercambio de información y la cooperación entre los distintos países. Todo esto tendría como objetivo que no surjan asuntos tan espinosos como el protagonizado por el fabricante alemán de automóviles.

Como suele suceder el escándalo de Volkswagen parece ser que va a servir para ejercer mayores controles sobre este tema. Esperemos que sea así.

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