A estas alturas ya todos hemos oído hablar de las impresoras 3D. Son capaces de crear no solo imágenes sobre el papel, sino también objetos de diferentes materiales. A medida que van evolucionando y abaratando costes, las aplicaciones de estas máquinas se van haciendo más y más comunes en diferentes sectores incluido el automovilístico. ¿Coches realizados íntegramente en impresoras 3D? ¿Es esto posible? ¿Se fabrica ya algún coche en este tipo de máquinas? Analicemos lo que ya conocemos a este respecto.

Impresora 3D, el futuro para fabricar coches
Impresora 3D, el futuro para fabricar coches

Fabricación de un vehículo con una impresora 3D

Hasta la fecha la construcción de un vehículo supone una serie de pasos que llevan años de proceso hasta conseguir su salida al mercado. Algunos de estos procesos ya se están viendo recompensados por la utilización de impresoras 3D en sus proyectos.

  • Boceto. Lo primero para la comercialización de un nuevo modelo de vehículo es crear un boceto, el cual se estudiará y se rectificará una y otra vez hasta que finalmente todas las partes implicadas lleguen a un acuerdo. Actualmente las empresas dedicadas al sector automovilístico disponen de una impresora 3D que les permite ver y palpar los proyectos pudiendo detectar y modificar en un periodo notablemente inferior todas aquellas disconformidades que a primera vista se aprecien. Se puede obtener un nuevo modelo sobre la marcha obteniendo un resultado a escala de lo que será el nuevo vehículo.

  • Pruebas. Una vez diseñado el proyecto se comienza la construcción del vehículo de pruebas. Aquí las máquinas de impresión 3D juegan un papel muy importante ya que durante el montaje se detectan todas las mejoras necesarias para el correcto funcionamiento del vehículo. Vez tras vez es necesario modificar piezas y esto conlleva la fabricación de nuevos moldes adecuados a los nuevos requerimientos. Esto supone que los moldes, de un alto costo económico y con un alto tiempo de construcción, sean modificados continuamente. Esto alarga el tiempo y en ocasiones dispara las fechas de salida al mercado de los nuevos modelos. Gracias a la impresora 3D es mucho más rápido hacer una réplica modificada de la pieza que no cumple las expectativas del fabricante y usarla de modelo para la rectificación, evitando hacer un molde detrás de otro hasta ver el resultado deseado. Además, estas máquina ya se están utilizando para crear directamente los moldes madre y de esta manera los contratiempos pueden ser resueltos en un tiempo muy inferior y abaratar notablemente los costes de producción.

  • Piezas. Las casas de vehículos fabrican sus coches en serie. Tal vez sacan algunos modelos diferentes sobre uno que sirve como base, pero con pocas variaciones estéticas. Gracias a la impresora 3D ya no será necesario ceñirse totalmente a la estética definida por el fabricante. El problema actual es que no resulta rentable realizar diversidad de piezas en serie que no tendrán una tirada alta. Gracias a las impresiones en 3D será cada vez más habitual tener una amplia gama de terminaciones a la carta, pudiéndose seleccionar entre diferentes remates que darán un aspecto personal basado en las preferencias personales y en nuestras necesidades, incluidas las llantas que ya se realizan por este sistema para algunos prototipos.

  • Vehículos completos. Ya existen prototipos, por lo menos uno, de vehículos creados totalmente por una impresora 3D. Probablemente estemos hablando del futuro de la automoción. Realizar vehículos íntegramente por este sistema puede abaratar los costes de fabricación de forma espectacular. Esto supondría un problema para todas aquellas personas que se ganan la vida en cadenas de producción. No sabemos que sorpresas nos depara el futuro al respecto, pero lo que está claro es que probablemente dentro de poco tiempo las fábricas de vehículos dispondrán de máquinas de este tipo que realizarán como mínimo componentes del tipo salpicaderos, pomos de puertas, piezas de pequeñas dimensiones, etc., directamente, sin falta de intermediarios. Actualmente se pueden ver en algunos salones del automóvil prototipos que disponen de diversos componentes fabricados de esta manera.

  • Reparaciones. Las impresoras 3D ya se utilizan para crear herramientas específicas orientadas a la reparación de automóviles. Ante algunas complicaciones para acceder a diferentes partes del vehículo, o simplemente para agilizar los trabajos, se pueden crear herramientas específicas o plantillas para fabricarlas con una de estas máquinas.

  • Garantía. Los fabricantes de vehículos basan gran cantidad de sus avances en la industria de la Fórmula 1. Hoy en día son utilizados por dicha industria para realizar prototipos y piezas para sus monoplazas. De esta manera es fácil evolucionar y adecuarse a las novedades del mercado a todas aquellas marcas que tratan de estar a la última en seguridad e innovación. Gracias a la tecnología 3D es posible implementar todos esos avances a los nuevos vehículos con relativa facilidad.

Aunque todavía puede sonarnos a ciencia ficción, todo indica que pronto las impresoras 3D formarán parte de nuestra vida como llegaron a serlo los móviles, la señal Wifi, el Bluetooth, etc. Tal vez dentro de poco podamos conducir vehículos creados parcial o totalmente por tecnología 3D.

Dejar respuesta