El ritmo de crecimiento de los usados jóvenes duplica ya al de los ‘mileuristas’

Las ventas de vehículos de ocasión se situarán este año en el entorno de las 1.735.000 unidades, lo que supone un crecimiento del 3% con respecto al ejercicio anterior, según explicó hoy el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), Juan Antonio Sánchez Torres, en la rueda de prensa previa al Salón del VO que tendrá lugar en Ifema del 5 al 14 de junio. En los cinco primeros meses del año las operaciones con vehículos de segunda mano subieron alrededor de un 13,1%, con 741.000 unidades.

El responsable de la asociación, que representa a 4.600 concesionarios/servicios oficiales y 3.000 compraventas, indicó que la relación de ventas VO/VN descenderá este año hasta niveles 1,7 a 1, debido fundamentalmente al incremento de la demanda de nuevos que cerrará previsiblemente cerca del millón de unidades (+16%), gracias a la continuidad del Plan PIVE.

Precisamente, es este programa de ayudas a la compra el que está no sólo dinamizando el mercado de nuevos, sino mejorando cualitativamente el de usados, al reducir la oferta de vehículos de más de diez años que, hasta la fecha, actuaban como motor de crecimiento del sector del VO. Las siete ediciones del PIVE han permitido achatarrar 890.000 unidades de modelos de esta franja de edad, que alcanzarán las 1.185.000 al término de la octava edición.

De esta forma, el PIVE ha contribuido a un cambio de tendencia confiriendo mayor protagonismo a los usados jóvenes. Así, las ventas de vehículos de más de diez años pierden peso y son ahora los vehículos seminuevos y los ‘adolescentes’ –entre tres y cinco años- los que tiran del mercado de VO, duplicando y triplicando, respectivamente, su ritmo de crecimiento con respecto a los más antiguos.

Más demanda que oferta de usados jóvenes = subida del valor residual

Sin embargo, los vendedores explican que si bien se está recuperando el stock de coches procedentes de flotas, no hay todavía oferta suficiente para atender toda la demanda, lo que hace que el valor residual de estos modelos de entre tres y cinco años –considerados los más deseados por su relación calidad/precio- aumente. Concretamente, en el último año su valor de reventa se incrementó alrededor de un 15%, contribuyendo a que el volumen de negocio registrado en el sector en los cinco primeros meses de año creciera un 17,3%, hasta los 4.150 millones de euros.

Por el contrario, los seminuevos sufren el ‘efecto PIVE’, de tal forma que para seguir conservando su atractivo frente al nuevo que goza de incentivos económicos, tienen que rebajar su precio, vendiéndose a poco más del 60% de su valor original. Por tanto, aunque al alza (+3,7%), muestran una mayor estabilidad en sus valores residuales.

La oferta de VO se queda ‘en casa’

La recuperación de los valores residuales también tiene un impacto directo en las importaciones de vehículos de segunda mano, que crecieron un 50,8% en lo que llevamos de ejercicio. Actualmente, los precios medios de venta se acercan a los europeos, lo que hace más atractivo nuestro mercado para el resto de Europa. También repercute en las exportaciones, haciendo que no compense buscar una mayor rentabilidad fuera de nuestras fronteras y ayudando también a dotar al mercado de VO de una oferta de mayor calidad.

Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, “tender hacia un mercado maduro pasa irremediablemente por la existencia de una buena oferta de vehículos de entre tres y ocho años, que es donde debe localizarse el grueso de las operaciones. No cometamos el error de cargar las tintas sólo sobre la demanda porque, ciertamente, el stock de vehículos usados de corta edad ha sido escasa en estos últimos años”.

La lacra de la venta ilegal

Sin embargo, prácticas ilícitas como la venta callejera de vehículos por parte de “pseudo-profesionales” que se hacen pasar por particulares no benefician en absoluto al sector legalmente establecido. Esta práctica –que representa el 10% del total de las ventas- supone una competencia desleal hacia los vendedores que cumplen con todas sus obligaciones fiscales y administrativas, y representa un peligro para la seguridad de los conductores, ya que en ningún momento se garantiza que estos vehículos hayan pasado los mantenimientos y controles obligatorios por ley.

La erradicación de esta práctica pirata, que supone unas pérdidas de más de 300 millones de euros para el sector profesional, es una demanda histórica de Ganvam que el Proyecto del Reglamento General de Circulación recogía en su borrador inicial pero que posteriormente se retiró y ante lo cual la asociación ya está realizando los movimientos pertinentes.

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